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lunes, 19 de agosto de 2019

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Lo que yo quiero es soñar más y tener menos miedo, quitarme los abrigos tristes -que ya no son de mi talla- para al fin sentirme lista. Lo que yo quiero es poner mi mesa en orden y perdonar a los que tuve que sacar de mi vida a las malas.

Me urge soltar los recuerdos insensatos para que los felices puedan recorrer la casa de mi alma, para que se sientan libres, con el espacio suficiente de hacerse más grandes, para que las esquinas ya no se vean oscuras o quizá con suerte para que las paredes se pinten de nuevo.

En esta casa de techo azul y pisos blancos, que ya no habita entre jaulas invisibles, a veces siento que miro por las ventanas... pero si alguien se acerca cierro las cortinas, ¿quién conseguirá que vuelva al balcón?

De vez en cuando me siento en la sala a mirar las fotografías donde salgo sonriendo y ahora noto que mi cara ha cambiado, ahora me veo genuinamente feliz. Con una belleza que ya nadie cuestiona y que solo unos buenos ojos saben reconocer. Diferente, mi interior hoy es diferente.

Sin tristezas que juegan a las escondidas y sin desesperos nocturnos, ya no hay dudas a la media noche y cuando me despierto consigo ver el sol. En esta casa ahora se madruga a ser feliz.

Ya no hay burlas, ni mentiras de duende, ya no hay golpes en la mesa: de la vieja casa conservo solo un tablero con las lecciones aprendidas y las dejé escritas con marcador permanente...

Me despierto con certezas, sabiendo que ahora todo depende de mí y aunque en los pasillos aún escucho esa voz, la música consigue aislar todo el ruido, porque el pasado no es otra cosa que un distractor y estoy por dejar de creer en los fantasmas. Paso la escoba con cuidado para barrer bien el polvo de lo que ya fue y a medida que avanza el tiempo voy bajando de mis paredes todo lo que ya no combina con mis ojos.

Este es un nuevo hogar, uno en el que las inseguridades ya no son bienvenidas, con un enorme sofá de confianza, en mi casa ahora se recibe lealtad, verdad y amor verdadero. ¿Eres dign@?

'Welcome', dice la entrada y 'Hola' mi corazón. ¿Quieres un té, un café o la vida? ¿Vienes de paso o te quedas? ¿Quieres conocer mi historia o lo tuyo es pura curiosidad? Pasa, aquí siempre habrá espacio para las risas.

The Shack Movie





sábado, 13 de julio de 2019

"El poder del presente como única iglesia"

Mononoke
by Ignatius Tan
Ilustración: Mononoke by Ignatius Tan
Nos hicimos fuertes cuando nos cerraron la puerta en la cara y no pudimos evitarlo. 

Comenzamos a querernos un poco cuando tuvimos que trazar ese límite aunque doliera y es que no hay mejor forma de crecer que perdiendo. ¿Es necesario? No lo sé, honestamente no tengo idea.

Lo que sé en este tiempo es que la soledad cobra mucho sentido cuando la usamos como un espacio único para por fin ser y decir lo que tememos, ¿somos honestos con nosotros mismos? A veces...

Cada café me ha enseñado un poco de alguien, pero es inevitable no pensar en la cantidad de veces que compartiste mesa con esa persona que al final de la historia sentiste como un absoluto interrogante en tu vida; ojalá pudiésemos sentarnos a hablar con esas preguntas que el amor nunca nos resolvió.

Llegarán opiniones bastas sobre lo que somos, pero ninguna significará tanto como la respuesta propia. Ya sé que hemos leído esto tantas veces, pero es que entre más pasan los años más me convenzo que hay verdades que debemos repetirnos hasta la muerte: "cuida de ti" es la más importante.

Ya sé que soy una cursi en curso todo el tiempo, que me gusta dar abrazos a los que van por el pasillo para incomodarles su mal día, que soy buena escuchando historias aunque tengan finales tristes y que, sin duda alguna, siempre tengo algo que decir de mi pasado, ¿tú qué tienes que contarme?

Le preguntaría a los que se fueron qué aprendieron al irse, ¿ahora disfrutan más la presencia del que tienen al frente? ¿Aprendieron el valor de poder ser ustedes mismos al lado de esa persona especial o seguirán siendo de los que hablan de libertades bruscas que no consideran a nadie? 

Lo que yo aprendí es que el tiempo tiene un significado inevitable, que pasa demasiado rápido, que te cobra los silencios, los besos que no diste, los insultos que el otro no se merecía, que te alarga las risas cuando las provocas y que te lleva constantemente a esos lugares en los que pusiste lo mejor o lo peor de ti, siempre con la oportunidad de re-interpretar... porque todo lleva el botón 'reinicio' y solo la madurez nos muestra que nadie es indispensable. 

Lo que sueño en días como hoy es continuar sin arrogancia y apagar la soberbia que a veces se nos pega cuando aprendemos algo que en últimas nos hacía falta, lo que yo quisiera es poder ver a los ojos a esos que me pusieron en un lugar incómodo para decirles gracias. La realidad es que hay miradas que no me encontraré más por decisión propia, así que les hice una carta breve por si el destino no me los pone enfrente nunca más.

¿Le hacemos una carta al pasado? Mi respuesta es sí.

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13 de Julio de 2019



A quien corresponda:


Gracias por el desastre, no se ve lindo cuando lo identifico en otros, me di cuenta que nada luce más similar entre las personas que sus heridas y precisamente eso me sirvió para ayudar a otros en la misma posición, me dolió y lloré por muchos años -lo digo sin pena, porque no me avergüenza decir que fui vulnerable-, pero...


"busqué mi norte y los cortes cicatrizaron,
me alejé del desamparo y de su disparo.

Hoy lo veo todo claro, lo comprendo:

mi luz interna es la linterna que tengo.
Me enfrento a mi pánico y su Ártico, así los miro
mientras respiro y me giro hacia su encuentro.
Dentro de mí habitan cuatro fantásticos:
son mi voz, mi valor, mi talento, mi fe...

Sé que llegaré al oasis que fuera me espera,
puedo ver que tras la nieve está la primavera
y quien me quiera, que se una a mi manada...
Prometo dar mi mirada más sincera.
(...)
Victoriosa tras la lucha más sangrienta:
la lucha de vencer mi propio miedo."
by Nach





Ese logro te lo dedico. 


                                                                                   Con cariño, Nat.